
Fuerte repunte del mercado lanero tras el receso de Pascuas y señales alentadoras hacia el cierre de la zafra
18 de abril de 2026
Salto será sede del Congreso de Federación Rural con una agenda cargada y foco en la garrapata
20 de abril de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
La presencia de embajadores de la Unión Europea en Salto ha puesto en el centro de la agenda pública uno de los temas más relevantes para el futuro económico del país: la inminente entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), prevista de forma provisional el 1ro. de mayo, en menos de dos semanas.
En ese contexto, el analista y ex Vicecanciller de la República, Nicolás Albertoni, disertó en la sede de la Universidad Católica en Salto junto al Embajador de la UE, Petros Mavromichalis y destacó la magnitud del entendimiento alcanzado entre ambos bloques, al señalar que “es solo comparable, por su escala y dimensión, con el ingreso de Uruguay al Mercosur”. En ese sentido, subrayó que se trata de un punto de inflexión tanto para el sector agropecuario como para la industria nacional.
No obstante, advirtió que la firma del acuerdo representa apenas la mitad del camino. “Hoy el acuerdo está en negro sobre blanco, es tinta sobre papel. Pero la implementación es el 50% restante, y es profundamente desafiante”, explicó.
Uno de los aspectos centrales radica en la necesidad de avanzar rápidamente en su aplicación, en un escenario donde el tiempo juega un rol clave. “Si no nos movemos, otros lo harán. Europa tiene experiencia y músculo en este tipo de procesos, con múltiples acuerdos ya en marcha”, sostuvo.
Además, planteó una mirada que va más allá del intercambio bilateral. Si bien el acuerdo abre oportunidades para exportar al mercado europeo, también implica una mayor competencia dentro del propio Mercosur. “Europa no solo será un destino, sino también un competidor en mercados que hoy consideramos propios, como Brasil. Sectores como el lácteo o el vitivinícola deberán prestar especial atención a esto”, señaló.
En ese marco, Albertoni remarcó que las oportunidades no se materializan por sí solas. “Nadie va a venir a golpear la puerta. Hay que salir a buscarlas, dinamizar el proceso. Solo así este acuerdo va a generar los resultados positivos que proyecta”, afirmó.
Finalmente, consideró que, más allá de los desafíos, el balance es claramente favorable. “Es un acuerdo positivo para el país en el largo plazo, pero exige preparación, estrategia y capacidad de adaptación”, concluyó.
El acuerdo es una oportunidad clave para profundizar en los alcances de un acuerdo que promete marcar un antes y un después en la inserción internacional del Uruguay.





