
Mercado firme y dinámica sostenida
18 de abril de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
El mercado lanero internacional retomó su actividad tras el tradicional receso de Pascuas con señales claramente positivas. En Australia, principal referencia global, las dos jornadas de remates marcaron un repunte significativo del Indicador de Mercado del Este (IME), tanto en moneda local como en dólares estadounidenses, consolidando un escenario de recuperación en los valores. En referencia, el IME cerró la semana con una suba de 39 centavos en moneda local y se ubicó en AU$ 18,25. En dólares norteamericanos subió 68 centavos y cerró en US$ 13,02. Este indicador no se ubicaba por encima de los US$ 13 desde principios de junio de 2019.
En diálogo con Actualidad Agropecuaria, el presidente de la Unión de Rematadores y Consignatarios Laneros del Uruguay e integrante de Zambrano y Cía., Santiago Onandi, analizó este nuevo contexto, destacando que el indicador “revirtió la baja previa y superó la barrera de los 13 dólares, niveles que no se veían desde hace tiempo”.
Onandi subrayó que, pese a una oferta elevada, superior a los 40.000 fardos, el mercado reaccionó de forma positiva. Entre los factores que explican este comportamiento, mencionó la reducción de stocks a nivel mundial, la menor producción en países clave como Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, y una demanda que comenzó a reactivarse.
A esto se suman elementos del contexto internacional, como la baja de tasas de interés en economías desarrolladas y expectativas de distensión en conflictos geopolíticos, que han contribuido a mejorar el ánimo de los mercados.
Menor oferta y firmeza en la demanda
El referente indicó que la actual firmeza responde también a decisiones estratégicas de los productores, quienes en su momento optaron por retener lana ante valores poco atractivos, para luego comercializar en mejores condiciones. Esto derivó en una disminución de la oferta disponible, lo que hoy impulsa los precios al alza.
De cara a la próxima semana, se espera una reducción en el volumen ofertado, en el entorno de los 30.000 fardos, lo que podría favorecer la estabilidad del mercado en la recta final de la zafra 2025/26.
Situación local y expectativas
En Uruguay, el grueso de la zafra ya fue comercializado, con un fuerte movimiento registrado entre diciembre y enero. Actualmente, los negocios son escasos, en parte por la dificultad de “juntar las puntas” entre las pretensiones de los productores y las posibilidades de la demanda.
No obstante, Onandi no descartó la aparición de operaciones puntuales de volumen que puedan dinamizar el mercado en estas últimas semanas.
En cuanto a la demanda, destacó que se mantiene activa en prácticamente todos los tipos de lana, con especial firmeza en las más finas, aunque señaló que las lanas medias (23-24 micras) aún necesitan una mejora en sus valores.
Certificación: un diferencial creciente
El presidente de la gremial también remarcó el interés creciente por la certificación, un factor que agrega valor y mejora la colocación de la lana. Si bien implica costos y no es viable para todos los productores, continúa siendo una herramienta clave para posicionar la producción uruguaya en mercados exigentes.
“Uruguay produce calidad y no cantidad, y en eso está bien posicionado”, afirmó.
Mirada hacia adelante
Con una zafra que se aproxima a su cierre y un mercado que muestra signos de recuperación, las expectativas son moderadamente optimistas. Onandi señaló que no se está lejos de los valores alcanzados en 2018 y que, de mantenerse esta tendencia, podrían consolidarse mejores precios en la próxima campaña.
En ese sentido, destacó la importancia de sostener la calidad, el acondicionamiento y la certificación como pilares para fortalecer al rubro ovino, en un contexto donde la recomposición del stock y la producción será un desafío de mediano plazo.





