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10 de septiembre de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
La firma Megaagro realizó en Salto una jornada junto a productores y clientes, donde uno de los principales temas fue la próxima campaña de soja. Gonzalo Larrauri, representante de Neogen en Uruguay, destacó el potencial de la genética GDM, la disponibilidad de semillas y las expectativas que genera una eventual recuperación del precio de la oleaginosa.
Con la mirada puesta en la próxima campaña agrícola, Megaagro desarrolló en Salto una jornada de intercambio con productores, técnicos y clientes, donde la genética de soja y las perspectivas para la próxima zafra ocuparon un lugar central.
El Lic. Gonzalo Larrauri, representante de Neogen, destacó el crecimiento que viene teniendo la marca y el respaldo de la genética del Grupo Don Mario (GDM), uno de los principales bancos de germoplasma de soja a nivel mundial.
“Somos representantes de la marca Neogen, que es parte de GDM, del Grupo Don Mario. Es el mayor banco de germoplasma de soja y aproximadamente el 50% de la soja del mundo tiene genética GDM”, señaló.
Larrauri explicó que Neogen fue lanzada en Brasil en 2020 y que desde entonces ha tenido un fuerte crecimiento en los principales mercados de la región. En Brasil, la marca ya se encuentra entre las principales alternativas del mercado, mientras que en Argentina continúa aumentando sus ventas de semillas.
El representante destacó especialmente el trabajo de evaluación que existe detrás de los materiales disponibles para Uruguay.
“Tenemos los materiales evaluados en una red de ensayos de más de 17 localidades y con tres o cuatro años de evaluación. Son variedades que están comprobadas”, explicó.
La propuesta contempla diferentes ciclos y ambientes productivos, con materiales de alto potencial y alternativas adaptadas a ambientes de potencial medio y bajo. Además, la plataforma genética incluye las principales tecnologías disponibles para el cultivo.
La soja vuelve a ganar terreno
En cuanto a las perspectivas para la próxima campaña, Larrauri se mostró optimista y consideró que la recuperación de los precios de los granos puede modificar las decisiones de los productores.
“Hoy, por ejemplo, con la soja en US$ 430, US$ 440 o US$ 450, el número cambia para el productor. Si volvemos a los US$ 500, muchísimo mejor”, sostuvo.
A su entender, una soja cercana a los US$ 500 por tonelada podría volver a mejorar la competitividad del cultivo frente a otras alternativas agrícolas.
“Ahí empieza a competir el área de arroz y quizás alguna chacra que se pensaba hacer de maíz vuelve a replantearse hacia soja, siempre que el plan de uso lo permita”, agregó.
En ese escenario, la empresa espera una campaña con una demanda importante de semilla. “Creemos que vamos a vender toda la semilla que tenemos”, afirmó.
El desafío climático
El comportamiento del clima será otro de los factores determinantes. Frente a los pronósticos que plantean una mayor probabilidad de lluvias asociada a condiciones de El Niño, Larrauri señaló que se trata de una oportunidad, aunque también existen riesgos si las precipitaciones se concentran en períodos muy cortos.
“El pronóstico de que viene El Niño hay que tomarlo como eso, como un pronóstico. Hay un 70% de probabilidades de que llueva más, y eso en principio es una buena noticia”, indicó.
El problema, explicó, aparece cuando el exceso de agua se concentra en pocos días.
“Si lo que cae de más cae todo junto y en tres días, es un problema. Pero si se distribuye a lo largo del cultivo, es un éxito para la soja”, sostuvo.
En ese contexto, consideró que la combinación de genética, manejo y condiciones climáticas favorables puede generar una campaña de muy buenos resultados.
“Materiales de punta y clima benévolo es la mejor combinación. Y si redondeamos con buenos precios, va a ser una zafra excelente”, resumió.
La importancia de la fecha de siembra
Otro aspecto analizado fue la posibilidad de adelantar las fechas de siembra ante las perspectivas climáticas.
Larrauri explicó que Neogen cuenta con materiales de ciclos largos que permiten comenzar a sembrar desde aproximadamente el 20 de octubre, aunque advirtió sobre los riesgos que pueden existir en campos bajos ante eventuales excesos hídricos.
“El problema del acceso hídrico está dado también en los campos más bajos, que se pueden inundar. Después de dos o tres días de inundación ya se complica y hay que ver cómo se mantiene el cultivo hasta el final”, explicó.
Por eso, más allá del volumen total de lluvias, consideró determinante conocer cómo se distribuyen las precipitaciones durante el ciclo del cultivo.
Disponibilidad de semilla
Finalmente, el representante de Neogen aseguró que la empresa llega a esta nueva campaña con disponibilidad de semilla, pese a las dificultades registradas en algunas zonas durante la zafra anterior.
“El año pasado fue una zafra complicada en Soriano y Colonia, donde teníamos varios semilleros. Pero tenemos semilla porque pudimos hacer el semillero en el este del país, donde anduvo bastante bien, y también acá en el norte”, explicó.
A esto se suma la posibilidad de complementar la oferta con materiales provenientes de otros países de la región.
“Como somos genética GDM, tenemos la posibilidad de traer las variedades que usamos acá desde Argentina. Estamos estoqueados como para tener una buena zafra”, concluyó Larrauri.






