
“El nivel fue excepcional”: Hereford cerró su participación en el Prado y ya apunta a la zafra
19 de septiembre de 2026El presidente de la ARU reclamó pasar “de los diagnósticos a la acción”, cuestionó el déficit fiscal, el atraso cambiario y el funcionamiento del Estado, defendió una mayor apertura comercial y planteó cambios en Colonización, la gestión del agua, las relaciones laborales y la estrategia contra la garrapata.
Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, pronunció este sábado su discurso central en el acto de cierre de la 121ª Expo Prado 2026 que a palco lleno, contó con la presencia de altas autoridades de diferentes instituciones públicas y privadas, nacionales y departamentales, destacándose la participación de la presidenta en ejercicio Carolina Cosse, el secretario de la Presidencia Alejandro Sánchez y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Alfredo Fratti, entre otros.
En su oratoria, Ferber realizó un amplio análisis de la situación económica y productiva del país y planteó una serie de cambios que, a su entender, resultan necesarios para transformar las oportunidades de Uruguay en crecimiento y desarrollo.
Con los históricos galpones de la Rural del Prado recientemente restaurados como punto de partida, Ferber utilizó la recuperación del patrimonio como una metáfora para plantear la necesidad de modernizar al país.
“Preservar el patrimonio no significa inmovilizarlo. Significa conservar su esencia y cambiar aquello que debe cambiar para que continúe cumpliendo su función”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que Uruguay debe aplicar la misma lógica en sus políticas públicas y pasar de los diagnósticos a la acción.
“Los problemas están suficientemente estudiados. Es momento de pasar a la acción con objetivos claros y resultados que puedan medirse”, señaló.
Competitividad: producir más, invertir más y exportar más
Uno de los ejes centrales del discurso fue la competitividad. Ferber sostuvo que Uruguay enfrenta una oportunidad histórica debido a sus instituciones, su capacidad de producir alimentos de calidad y su ubicación en una región considerada estable y pacífica.
“Uruguay tiene una oportunidad histórica para dar un salto de calidad”, afirmó.
Para el presidente de la ARU, esa oportunidad no puede desperdiciarse en “diagnósticos cegados, parciales o repetidos”, sino que requiere políticas de Estado construidas con participación de todos los sectores políticos relevantes.
Valoró en ese sentido el proyecto de ley de competitividad impulsado por el Ministerio de Economía y sostuvo que, aunque su alcance sea limitado, “marca un camino”.
“Escuchar, corregir y avanzar. Por fin, estamos discutiendo competitividad”, afirmó.
Ferber cuestionó, en cambio, la posibilidad de incrementar la presión tributaria como mecanismo para obtener mayores recursos.
“Uruguay ya es un país caro, aumentar los impuestos o crear otros nuevos afecta a la competitividad, desalienta la inversión y puede terminar perjudicando incluso la propia recaudación”, sostuvo.
A su entender, la salida sostenible pasa por “producir más, invertir más, exportar más y generar más empleo”.
Déficit fiscal y atraso cambiario
Uno de los capítulos más contundentes del discurso estuvo referido a las cuentas públicas.
Ferber señaló que cada punto de déficit fiscal representa aproximadamente US$ 900 millones que el Estado debe conseguir año tras año para cubrir esa diferencia. Tomando como referencia el déficit del sector público consolidado, sostuvo que durante el año pasado se superaron los US$ 3.880 millones.
“Mientras no ordenemos las cuentas públicas, estaremos atacando las consecuencias y no una de sus causas fundamentales”, afirmó.
En cuanto al atraso cambiario, indicó que las estimaciones manejadas por la ARU ubican al tipo de cambio real aproximadamente un 4% por debajo de sus fundamentos.
No obstante, puso esa cifra en perspectiva al recordar que Uruguay atravesó períodos de este siglo con desalineamientos cercanos al 25%.
“La magnitud actual, aunque real, dista de los niveles más críticos que vivimos”, sostuvo.
Ferber también destacó como un cambio relevante que el Banco Central ya no utilice la tasa de sus instrumentos monetarios para intervenir sobre el tipo de cambio.
Para la ARU, el problema de competitividad no puede analizarse exclusivamente desde la cotización nominal del dólar.
“El tipo de cambio importa y mucho, pero la competitividad de un exportador no depende solo del dólar. Depende en la misma medida de cuántos costos en pesos tiene que pagar para generar cada dólar de exportación”, explicó.
El agro también muestra avances de productividad
El presidente de la ARU sostuvo que la discusión sobre eficiencia también debe incluir al sector privado y destacó algunos indicadores de la ganadería.
Señaló que en los últimos 20 años el peso promedio de carcasa de los novillos aumentó un 20% y actualmente se acerca, según datos de INAC, a los 300 kilos.
También indicó que los novillos de dos años o menos pasaron de representar el 40% al 60% de la faena.
“Producimos más kilos y los hacemos en menos tiempo. Esos son indicadores claros de eficiencia”, afirmó.
Ferber vinculó esos datos con la retención de vientres que se observa actualmente en el rodeo nacional. Según expresó, en lo que va del año la faena de vacas cayó 17% y la de vaquillonas 7%.
“El productor apuesta al futuro a costa del presente”, sostuvo.
Afirmó además que los datos oficiales conocidos durante la semana muestran un aumento del stock cercano al 4%, concentrado especialmente en las categorías jóvenes.
“Para lograrlo, no precisamos prohibir nada ni poner dinero del erario público. Alcanza con darles certezas al productor y permitirle obtener el mejor precio posible por su esfuerzo”, señaló.
Inserción internacional: “Las cuotas y los acuerdos comerciales son un activo de todo el Uruguay”
Ferber dedicó otro capítulo importante a la inserción internacional y valoró los avances registrados en distintos procesos de apertura comercial.
Mencionó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, los avances con el Transpacífico y la solicitud de adhesión al RCEP como oportunidades relevantes para la producción nacional.
“La inserción internacional es una de las políticas de Estado más antiguas del Uruguay”, afirmó.
También destacó el trabajo de los privados como “verdaderos embajadores itinerantes” que recorren los mercados y conocen de primera mano las exigencias de cada destino.
“Las cuotas y los acuerdos comerciales son un activo de todo el Uruguay y deben administrarse con profesionalismo y visión de largo plazo”, sostuvo.
Pero advirtió que abrir mercados no es suficiente si el país no puede transportar sus productos de manera eficiente.
Puerto: “El puerto pertenece al Uruguay”
El conflicto portuario ocupó uno de los pasajes más críticos del discurso.
Ferber sostuvo que el puerto es “el puente económico que nos conecta al mundo” y cuestionó que el país pueda quedar afectado por un conflicto entre una empresa concesionaria y un sindicato.
“Resulta inaceptable que el país permanezca rehén de un conflicto entre una empresa concesionaria y un sindicato”, afirmó.
Al mismo tiempo, señaló que corresponde al Estado ejercer la autoridad que la sociedad le confió cuando está comprometido el interés general.
“Dialogar siempre es necesario, escuchar a las partes también, pero gobernar implica decidir”, sostuvo.
Y agregó una de las frases más contundentes del discurso:
“El puerto no pertenece ni a la empresa que lo opera ni al sindicato que trabaja en él, ni al gobierno de turno. El puerto pertenece al Uruguay.”
Ferber valoró la decisión de establecer un servicio mínimo, aunque consideró que debió adoptarse antes, y señaló que ahora resta comprobar si la medida alcanza para evitar nuevos perjuicios.
Jornada laboral: “La verdadera conquista es tener un empleo competitivo y sostenible”
Otro de los capítulos estuvo dedicado a la reducción de la jornada laboral.
Ferber afirmó que la ARU, al igual que una amplia mayoría de las cámaras empresariales, entiende que actualmente no están dadas las condiciones para negociar una reducción general de la jornada.
Puso como ejemplo el sector de la construcción y cuestionó determinadas medidas sindicales que, según afirmó, se aplican en momentos de máximo perjuicio económico.
También recordó el caso de la industria cervecera y planteó interrogantes sobre los efectos que puede tener una reducción de horas cuando no está acompañada por mejoras de productividad.
“Antes de presentar una reducción general de la jornada como una conquista, deberíamos preguntarnos algo mucho más importante: esa medida hace más sostenible el puesto de trabajo o termina haciéndolo más vulnerable”, señaló.
Y resumió su posición con otra definición:
“La verdadera conquista para un trabajador no es solamente trabajar menos horas, es tener un empleo competitivo y sostenible en el tiempo.”
Garrapata: respaldo al MGAP, pero reclamo de una estrategia sanitaria
En materia sanitaria, Ferber reconoció el compromiso del Ministerio de Ganadería y del ministro Alfredo Fratti frente al problema de la garrapata.
Sin embargo, planteó que, transcurrido un año y medio de gestión, todavía no se percibe una estrategia sanitaria capaz de generar la confianza y adhesión necesarias.
“Las soluciones duraderas para estos desafíos vendrán de la mano de la ciencia”, sostuvo.
La ARU reclamó recursos para la investigación, pero también una aplicación efectiva de las herramientas existentes.
Ferber advirtió además sobre el problema de los animales que permanecen en caminos y vías.
“En Uruguay no hay vaca sin dueño. Los animales que permanecen en caminos y vías tienen propietarios”, afirmó.
Y agregó:
“El Estado debe impedir que los caminos sigan siendo refugio de rodeos que comprometen la sanidad del Uruguay.”
Agua: propuesta de una fuente alternativa para Montevideo
El manejo del agua fue otro de los asuntos estratégicos planteados por el presidente de la ARU.
Ferber agradeció la disposición del Poder Ejecutivo y del presidente de OSE para mantener un intercambio con la institución y sostuvo que garantizar agua potable en cantidad y calidad debe ser una prioridad nacional.
La ARU propone consolidar una política de Estado sobre el agua que permita garantizar el consumo humano, proteger las cuencas y, al mismo tiempo, utilizar los recursos hídricos como herramienta de desarrollo productivo.
Ferber manifestó preocupación por una estrategia que, según planteó, concentre la solución del abastecimiento metropolitano en la represa de Casupá.
Como alternativa, planteó evaluar un sistema de bombeo desde Juan Lacaze que permita transportar agua del Río de la Plata hasta Aguas Corrientes.
“Una fuente adicional permitirá garantizar el agua para consumo humano, sin impedir que una de las principales regiones productivas continúe desarrollándose”, afirmó.
También cuestionó la existencia de diferentes criterios regulatorios entre las obras privadas y las promovidas por el Estado.
“Lo inaceptable es aplicar una vara al sector privado y otra al propio Estado”, sostuvo.
Ambiente: producir más y mejor
En materia ambiental, Ferber afirmó que el cambio climático es una realidad que el sector agropecuario experimenta directamente a través de eventos climáticos extremos.
Sin embargo, cuestionó que la producción agropecuaria sea colocada en el centro del problema climático.
Defendió el uso de la tecnología y la ciencia para aumentar la producción utilizando menos recursos.
“El camino no es producir menos ni renunciar a la tecnología. El camino es producir más y mejor utilizando la ciencia”, sostuvo.
Mencionó entre las herramientas a la siembra directa, la genética y las tecnologías que permiten producir más alimentos con menor impacto ambiental.
También planteó que las políticas ambientales deben considerar la cantidad de alimento producido y no solamente determinados indicadores por hectárea.
Colonización: “Entre la inmovilidad y la demolición existe un camino mejor”
Otro de los planteos de fondo estuvo dirigido al Instituto Nacional de Colonización.
Ferber reconoció el papel histórico que tuvo la institución desde la aprobación de la ley de 1948, pero sostuvo que actualmente necesita una actualización.
“La ley que le dio origen fue útil para el Uruguay de 1948. Hoy, sin embargo, condiciona al instituto y no responde adecuadamente a problemas como los minifundios improductivos o la administración ágil de las tierras que ya posee”, afirmó.
La ARU propone una legislación más flexible y cuestiona que los recursos públicos continúen destinándose prioritariamente a la compra de tierras cuando existen otras necesidades nacionales.
Ferber planteó que no se trata de eliminar el instituto ni de mantenerlo sin modificaciones.
“Entre la inmovilidad y la demolición existe un camino mejor: reformarlo para que vuelva a ser útil al país.”
A su entender, el debate debe proyectarse para las próximas décadas y no responder a las urgencias de la coyuntura.
La restauración de los galpones como metáfora del Uruguay
Sobre el final, Ferber regresó al punto de partida de su discurso: los galpones históricos de la Rural del Prado.
Recordó que sus primeros recuerdos en el predio se remontan a su infancia y relató que durante mucho tiempo pensó que las tejas de los galpones siempre habían sido grises.
Fue durante la restauración cuando descubrió que debajo de aquella capa acumulada por el tiempo existían colores y diseños que permanecían ocultos.
Ferber convirtió esa imagen en una reflexión sobre Uruguay.
“Nos acostumbramos a mirarnos como un Uruguay gris, pequeño, limitado y condenado a administrar sus problemas. Los colores siempre estuvieron ahí. Lo que faltaba era retirar aquello que los ocultaba”, afirmó.
Para el presidente de la ARU, el país cuenta con instituciones, capacidad productiva y personas para avanzar, pero necesita tomar decisiones y modificar aquello que ya no funciona.
“Ninguna oportunidad se transforma por sí sola en desarrollo. Necesitamos decisiones, responsabilidad y el coraje de cambiar aquello que ya no funciona”, sostuvo.
Y cerró con una definición que sintetizó el espíritu de su discurso: “Porque los problemas que son de nosotros solamente podremos resolverlos nosotros mismos.”





