
La genética gana terreno como herramienta clave en el combate a la garrapata
18 de mayo de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
La gira Brangus reunió a más de un centenar de participantes de distintos puntos del país y dejó, según Pablo Bove Itzaina, de Cabaña El Coraje, una señal clara del momento que atraviesa la raza: cada vez más vinculada a la producción comercial y a las demandas reales del campo.
“Lo más importante es ver tanto productor comercial participando. Para cualquier raza eso es fundamental, porque ahí está la realidad y lo que mueve el ganado comercial general”, señaló.
Bove destacó especialmente la recorrida por una empresa familiar donde trabajan tres generaciones en conjunto, una realidad con la que dijo sentirse identificado. “En El Coraje también somos cuatro hermanos trabajando junto a mis padres, así que me vi muy reflejado”, comentó.
Durante la jornada se observaron planteles, toros, animales de exposición y también novillos, algo que valoró especialmente. “Está bueno ver la realidad productiva. Yo siempre me centro más en lo productivo que en lo exclusivamente de exposición”, afirmó.
Sobre las similitudes y diferencias entre el norte y el centro del país, explicó que los sistemas productivos comparten muchos criterios, aunque cambian algunas condiciones de suelo y manejo. “Nosotros no podemos hacer alfalfa, pero sí muy buenas praderas y leguminosas. En ambos casos se trabaja en función de lo que demanda el productor”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que en El Coraje los toros se producen “100% a pasto”, buscando animales adaptados y funcionales. “No queremos inflar animales que después se adapten mal. Buscamos un Brangus más moderado, funcional, manso y maternal”, explicó.
También hizo referencia al último verano, marcado por el déficit hídrico en varias zonas del país. Si bien reconoció complicaciones en cultivos agrícolas y aguadas, señaló que en su zona (Durazno) el impacto sobre las pasturas fue menor gracias a una buena primavera previa y a las lluvias de otoño.
Consultado sobre el presente de la raza, fue contundente: “El Brangus ha crecido exponencialmente en los últimos diez años. Pasamos de cinco remates al año a 25”.
Atribuyó ese crecimiento a varios factores, entre ellos la adaptación al calor, el desempeño en sistemas intensivos y, especialmente, la problemática de la garrapata. “La raza ayuda mucho por tolerancia y rusticidad. No es una solución mágica, pero sí reduce costos, uso de productos y pérdidas”, indicó.
Además, destacó el trabajo genético orientado a la calidad de carne. “Todos los animales de nuestro campo están evaluados por calidad de carcasa, apuntando fuerte al marmoreo. Ya hay gente pidiendo genética en ese sentido”, señaló, aunque aclaró que aún falta avanzar en sistemas de pago por calidad de carne como ocurre en Estados Unidos, Brasil o Australia.
Bove también resaltó la inserción regional del Brangus uruguayo y el trabajo de exportación genética hacia Paraguay, Argentina, Brasil y otros países. “Nosotros no somos grandes expositores, somos generadores de genética y trabajamos muy enfocados en producción”, expresó.
Finalmente, volvió sobre el tema sanitario y la expansión de la garrapata en distintas zonas del país. “Ya no es un problema solo del norte del Río Negro. Hay situaciones complicadas en varios departamentos”, advirtió.
En ese contexto, consideró que el Brangus seguirá ganando espacio. “Reduce costos, da más tranquilidad y termina traduciéndose en mayor eficiencia y rentabilidad”, concluyó.





