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La Sociedad de Criadores de Braford realizó este martes su tradicional gira anual, una jornada que tuvo como escenario los establecimientos Mburucuyá y La Magdalena, en Salto, y que reunió a un importante número de criadores, productores, estudiantes y técnicos en torno a una propuesta centrada en la evaluación de sistemas productivos y en el desempeño de la raza en diferentes ambientes.
Bajo la consigna de “Genética que produce, eficiencia y rentabilidad, encuentro y camaradería”, la actividad comenzó en horas de la mañana en la Estancia Mburucuyá, en la zona de Rincón de Valentín, para posteriormente trasladarse al establecimiento La Magdalena en Colonia Itapebí, donde se compartió un almuerzo y se desarrolló la recorrida de los sistemas productivos, culminando con la presentación de un lote de novillos sobre corral que participarán de un concurso post mortem en la próxima semana en la planta de BPU en Durazno.
El presidente de la Sociedad de Criadores de Braford, Dr. Alberto Stolovas, realizó un balance muy positivo de una jornada que, según destacó, tuvo como principal virtud mostrar resultados concretos y poner la producción en el centro de la escena.
“Estamos muy contentos. La gira fue muy sustanciosa. Nosotros ya habíamos decidido que no vamos a hacer gira para hacer turismo; a la gente le interesa la parte productiva y vinimos a ver eso. Fue desde la mañana hasta ahora viendo producción, viendo gente que no hace nada porque sí, sino que primero estudia mucho, piensa y toma decisiones con fundamentos”, señaló.
Para Stolovas, uno de los aspectos más importantes de la convocatoria fue la presencia de productores que no necesariamente son criadores de Braford. Entiende que allí está precisamente una de las claves para continuar expandiendo la raza y mostrando sus atributos.
“Me deja muy contento que haya mucha gente que no es criadora de la raza. Esa es la finalidad. Nosotros ya estamos convencidos, pero hay productores que enfrentan una problemática muy importante con la garrapata, con la fertilidad y con la necesidad de contar con ganados todo terreno”, explicó.
En ese sentido, remarcó la capacidad de adaptación que presenta Braford frente a diferentes condiciones productivas, desde ambientes exigentes y con alta presión de ectoparásitos hasta sistemas pastoriles y establecimientos donde se busca maximizar la eficiencia productiva.
“La raza tiene oportunidades con el cambio climático, con los problemas de ectoparásitos, con la conversión y con el vigor híbrido. Hemos visto cómo se comporta en condiciones difíciles, en campos estivales y con mucha presión de parásitos, pero también cómo sobresale en condiciones pastoriles. Esa es la plasticidad que tiene la raza”, sostuvo.
Uno de los aspectos que generó especial destaque durante la gira fue la mansedumbre de los animales, una característica que tanto Stolovas como Diego Otegui consideran fundamental para la ganadería moderna.
El presidente de Braford recordó que la mansedumbre se ha transformado en uno de los atributos sobre los cuales la raza ha trabajado fuertemente durante los últimos años. “Entramos a los corrales sin nada que haga que un animal nos mire arisco. Hacemos mucho énfasis en fertilidad, rusticidad y mansedumbre”, afirmó.
La experiencia vivida en La Magdalena fue especialmente significativa. Más de un centenar de personas permanecieron cerca del rodeo, en un espacio reducido, sin que los animales evidenciaran comportamientos nerviosos.
Para Diego Otegui, principal de Mburucuyá y La Magdalena, se trató de una verdadera “prueba de fuego” para demostrar la evolución alcanzada.
“Había ciento y pico de personas arriba de un rodeo de vacas, muy cerca y los animales estaban tranquilos. Creo que es algo para resaltar, porque años atrás a la raza se le objetaba justamente el temperamento. Hoy eso dejó de ser un problema”, afirmó.
Otegui entiende que la evolución de la mansedumbre no responde únicamente a una raza en particular, sino a una transformación general de la ganadería, donde el manejo y la selección genética han permitido avanzar hacia animales más dóciles y funcionales.
“Nadie quiere tener un animal nervioso. No es bueno para el sistema y tampoco para el propio animal. Creo que tanto por un lado como por el otro se ha corregido ese carácter”, explicó.
Otro de los puntos centrales de la jornada fue observar el comportamiento de Braford en los sistemas de engorde. En La Magdalena se presentaron novillos que llevaban alrededor de 123 días de encierre, con una expectativa de llegar a la faena con aproximadamente 130 días.
“Se comporta muy bien. Lo bueno es que ahora tenemos mucho para ver y aprender. La novillada está muy linda y muy sana. Tenemos experiencias anteriores con nuestros propios corrales y los resultados han sido muy buenos, sin objeciones en cuanto a calidad”, destacó Otegui.
El concurso de novillos también despertó particular interés, al punto que Stolovas adelantó la intención de continuar promoviendo este tipo de experiencias junto a la industria frigorífica.
“Está encantado y quiere hacer una promoción en el Prado. Para el frigorífico también es importante trabajar hacia adelante en el desarrollo del año. El año pasado, en General Villegas, las dos jornadas que realizó el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina con razas fueron con Braford, porque se busca promocionar razas sintéticas”, comentó.
La gira también permitió poner sobre la mesa el momento que atraviesa la genética Braford y las expectativas de cara a la próxima zafra de reproductores. Stolovas fue contundente al señalar que actualmente existe una demanda superior a la oferta disponible.
“No cubrimos la demanda. Hay más demanda que oferta, porque casi todas las empresas que estamos acá producimos primero los toros para nosotros. Hoy no tenemos suficiente oferta para cubrir la demanda del país”, señaló.
Para Otegui, el actual escenario de la ganadería también está generando un ambiente favorable para que los productores incorporen tecnología, inviertan en genética y busquen mayor eficiencia en sus sistemas.
“Por suerte y ojalá que siga, para bien de toda la ganadería nacional, estamos en un momento que hace tiempo no teníamos. Antes estábamos acostumbrados a ventanas esporádicas y muy cortas. Ahora llevamos un buen tiempo con perspectivas favorables. Hay que saber aprovechar esta realidad”, reflexionó.
Stolovas cerró su última gira al frente de la Sociedad de Criadores con la satisfacción de haber visto una jornada “objetiva”, con números, producción y participación, pero también con la certeza de que el desafío de Braford pasa ahora por seguir mostrando sus resultados a una ganadería que demanda cada vez más eficiencia, adaptación y rentabilidad.













