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Tras la reunión convocada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca junto a Campo Unido, y luego de que se decretara la emergencia agropecuaria por el déficit hídrico, el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, valoró como “muy positiva” la instancia de diálogo, aunque insistió en la necesidad de avanzar hacia soluciones estructurales y automáticas frente a este tipo de crisis.
“La reunión fue buena, el ministro nos convocó para escuchar a las gremiales y ese espíritu es algo que hay que defender”, señaló Normey. Si bien reconoció que la declaratoria llegó más tarde de lo que el sector reclamaba, ya que desde enero se solicitaba formalmente, destacó que finalmente se dio un paso importante ante una situación que se fue agravando y extendiendo territorialmente.
¿Qué habilita la emergencia?
Normey explicó que la declaratoria permitirá activar nuevas herramientas, tanto operativas como financieras.
En el plano ganadero, se habilitan operativas de raciones y forrajes. “Entre que se toma la decisión y la ración llega al comedero pasan unos 80 días, por eso hay que empezar ya. Si el otoño sigue complicado, la solución no puede llegar en agosto, tiene que estar antes”, advirtió.
Para productores agrícolas y ganaderos de mayor porte, se prevé la reactivación de líneas financieras con tasas bajas y plazos razonables. “Son medidas que ya se utilizaron en el pasado y funcionaron bien. Permiten, por ejemplo, encarar los cultivos de invierno o reponer ganado más adelante”, explicó.
No obstante, reconoció que estas herramientas generan endeudamiento: “Las cuentas hay que pagarlas. Por eso insistimos en que el país necesita mecanismos estructurales que den previsibilidad”.
Protocolo automático y fondo permanente
Desde la Federación Rural se impulsa un protocolo de emergencia agropecuaria con tres pilares fundamentales: Primero, que los productores puedan atravesar contingencias sin perder patrimonio productivo.
Segundo, que la activación sea automática, basada en datos objetivos ya disponibles y tercero que exista un fondo de emergencia permanente y suficientemente financiado.
“Tenemos información climática de primer nivel, mapas objetivos que todos aceptamos. Lo más difícil ya lo tenemos, ahora hay que usarlo. No puede volver a pasar que no se declare la emergencia porque no hay dinero”, sostuvo.
En ese sentido, planteó que una pequeña proporción de los recursos que el sector aporta a rentas generales podría destinarse a un fondo específico. “Los productores ya aportamos muchísimo. Es cuestión de encontrar un mecanismo lógico para que cuando los mapas indiquen la situación crítica, los gatillos se activen automáticamente”.
Competitividad y dólar
Otro de los puntos de preocupación es la competitividad. Normey fue claro al referirse al tipo de cambio: “Se nos va la vida en la competitividad del Uruguay”.
Si bien el Banco Central del Uruguay anunció la posibilidad de intervenir, el dirigente señaló que el reciente descenso del dólar vuelve a poner el tema sobre la mesa. “Ahora ese anuncio debería materializarse”, afirmó.
Cazupá y el impacto en productores
La Federación Rural también sigue de cerca la situación vinculada al proyecto de Cazupá, que podría afectar a unos 80 productores. Normey cuestionó la falta de estudios previos y la forma en que se viene manejando el tema.
“Si fuera la única solución y la mejor, sería el mal menor por el mal mayor. Pero hay otras opciones sobre la mesa que no se estudian. Y empezar el estudio de impacto ambiental después de tomada la decisión es muy difícil de entender”, expresó.
Para la gremial, el proyecto genera un impacto social, económico y ambiental significativo, por lo que continuará acompañando a los productores involucrados.
Una agenda amplia
Además del déficit hídrico, en la reunión se planteó la necesidad de trabajar con periodicidad temas como sanidad animal, riego, regulaciones ambientales y competitividad. Desde la Federación Rural se impulsa establecer un calendario fijo de encuentros con el Ministerio.
“El comienzo tiene las cosas. Ahora veremos cómo sigue la gimnasia de trabajo”, concluyó Normey.





