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9 de octubre de 2026El CEO de MBRF Uruguay, Marcelo Secco analizó el escenario de la ganadería uruguaya, marcado por una oferta de ganado que continúa siendo limitada, una primavera que viene retrasada desde el punto de vista forrajero y valores de reposición que representan uno de los principales desafíos para los sistemas productivos.
Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
En diálogo con Actualidad Agropecuaria, sostuvo que las perspectivas internacionales para la carne bovina siguen siendo favorables, aunque advirtió que será necesario seguir de cerca la evolución de los principales mercados y los movimientos de competidores como Brasil y Australia.
Durante la entrevista, también se refirió a la situación de las plantas frigoríficas, la posible auditoría sanitaria de China, la reactivación de la actividad industrial y los riesgos asociados a los residuos de medicamentos veterinarios, particularmente en el control de la garrapata.
Una primavera retrasada y una oferta de ganado que seguirá siendo limitada
Consultado sobre si las lluvias de primavera permitirán recomponer la disponibilidad de forraje y acelerar la terminación de los ganados, Secco consideró que la oferta continuará siendo limitada en el corto plazo.
“Va a seguir faltando ganado. Está atrasado, la primavera viene fría y todavía falta luz. Ojalá que octubre sea un mes de recomposición”, señaló.
El director frigorífico explicó que tanto los campos naturales como los verdeos vienen mostrando un retraso en su evolución, por lo que será importante que noviembre y diciembre permitan recuperar el crecimiento de las pasturas y mejorar la condición de los animales.
En ese contexto, consideró que el comportamiento climático será determinante para aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado. Si bien las lluvias abundantes pueden generar dificultades puntuales, entiende que el principal desafío para la ganadería estará en acompañar la evolución de la oferta y la demanda.
Los corrales, con números validados por el mercado o
Al analizar la situación de los corrales de engorde, Secco indicó que la actividad continúa funcionando, aunque enfrenta un desafío importante por los valores de la reposición.
Explicó que el precio de los animales de entrada ejerce una presión significativa sobre los costos del negocio, mientras que las dietas presentan actualmente un panorama relativamente previsible, aunque podrían experimentar algunos aumentos el próximo año.
“Con los precios de reposición en el entorno de los tres dólares y algo por kilo, un novillo con una dieta razonable, como las de hoy, presenta números que el mercado valida”, afirmó.
A su juicio, el crecimiento de la faena proveniente de los corrales responde a una lógica de la cadena cárnica, en la que el mercado internacional valida determinados costos de producción y permite sostener la actividad.
No obstante, reconoció que el mercado atraviesa movimientos de precios vinculados a la escasez de oferta y a los ajustes que se producen entre el ganado terminado a corral y el ganado de campo.
En ese escenario, consideró que el mercado de reposición merece una atención especial, porque registra valores extraordinarios incluso al comienzo de la primavera. Aunque destacó que existen buenas cotizaciones para distintas categorías y alternativas de colocación, entiende que es necesario observar cómo evolucionan los valores relativos entre los diferentes sistemas productivos.
La relación entre cría, recría y engorde
Para Secco, una de las señales más importantes del actual escenario ganadero es que los tres grandes componentes de la producción: la cría, recría y engorde, mantienen condiciones que permiten competir entre sí.
Destacó especialmente la relación entre el precio del ternero, el valor de la vaca gorda y las cotizaciones de los animales en etapas intermedias de crecimiento.
Según explicó, el hecho de que una recría de 300 a 400 kilos pueda alcanzar valores por kilo similares o superiores a los del ganado gordo constituye una señal favorable para los productores.
“Esa es la mejor señal que puede tener un criador”, sostuvo.
En su visión, las actuales relaciones de precios representan una oportunidad para que los establecimientos mejoren la alimentación de los vientres, inviertan en genética y trabajen para elevar los índices de preñez.
Secco recordó que un incremento del 10% en la preñez, aplicado a un rodeo de más de cuatro millones de vacas, podría significar alrededor de 400.000 terneros adicionales.
Por ese motivo, consideró que Uruguay tiene una oportunidad relevante para fortalecer la producción de terneros y llegar al ejercicio 2026-2027 con una oferta más abundante.
En cuanto a la evolución del ganado gordo, estimó que los ajustes de precios no deben analizarse de manera aislada, sino en relación con el valor de las categorías jóvenes y los plazos necesarios para completar el ciclo productivo.
Un mercado internacional favorable, pero que exige atención permanente
Al proyectar el comportamiento de los mercados, Secco sostuvo que las perspectivas continúan siendo positivas, aunque descartó que pueda hablarse de una estabilidad garantizada.
“Hay menos carne en el mundo, pero Uruguay tiene que estar permanentemente orejeando cuál es la mejor opción de destino y qué están haciendo los otros”, expresó.
En tal sentido, puso especial énfasis en China, Estados Unidos y la Unión Europea, mercados que presentan dinámicas diferentes y que obligan a la industria a revisar constantemente sus estrategias comerciales.
En el caso de China, explicó que será determinante observar cómo se distribuyen las cuotas y cómo reaccionan los principales proveedores, especialmente Brasil y Australia.
Advirtió que una concentración de embarques de esos países hacia el mercado chino podría generar una oferta importante durante los primeros meses de 2027 y modificar temporalmente las condiciones comerciales.
“Puede llegar incluso, por momentos, a que en el primer trimestre del año próximo, por la sobreoferta de carne de Brasil y de Australia, China intente capturar eso y hacer la cuota más temprano, y eso pueda afectar los precios”, señaló, aclarando que se trata de una posibilidad y no de un escenario confirmado.
En Estados Unidos, indicó que la apertura a mayores volúmenes de carne brasileña y paraguaya dentro de la cuota extraordinaria ha incidido en el mercado. Según su análisis, actualmente resulta más difícil encontrar oportunidades atractivas fuera de los segmentos que ofrecen algún diferencial comercial.
Por su parte, Europa mantiene niveles de precios interesantes en un contexto de disponibilidad limitada de carne.
La conclusión de Secco es que el mercado internacional ofrece oportunidades, pero la industria uruguaya deberá mantener una lectura permanente de los cambios comerciales, las decisiones administrativas y las estrategias de sus competidores.
¿Seguirán los buenos precios hasta 2028 o 2029?
Consultado sobre las proyecciones que apuntan a la continuidad del ciclo de precios favorables para la carne bovina durante los próximos dos o tres años, Secco coincidió en que existen fundamentos para pensar en un escenario positivo de mediano plazo.
A su entender, la recomposición de los rodeos de países como Estados Unidos requiere tiempo, por lo que no sería sencillo que la oferta mundial aumente rápidamente.
También señaló que el crecimiento de la producción de carne bovina en China no representa, en su opinión, una solución inmediata para ampliar la disponibilidad internacional.
“Yo creo que sí”, respondió al ser consultado sobre la posibilidad de que los buenos valores se mantengan hasta 2028 o 2029, aunque aclaró que su perspectiva está sujeta a la evolución de los mercados.
Identificó, sin embargo, una posible amenaza: que el precio de la carne bovina se distancie demasiado del de las carnes de cerdo y pollo.
En un escenario de granos relativamente baratos y proteínas alternativas más económicas, una brecha de precios demasiado amplia podría impulsar la sustitución por parte de los consumidores.
Para Secco, ese comportamiento de la demanda constituye uno de los factores que habrá que seguir con atención para evaluar la duración del actual ciclo ganadero.
La Caballada en Salto: prevista la reactivación tras la licencia del personal
Otro de los temas abordados fue la situación de las plantas frigoríficas y las gestiones sanitarias vinculadas a China.
Secco indicó que la industria se encontraba a la espera de una confirmación oficial sobre una eventual auditoría china a Uruguay. Según explicó, la misión podría visitar las dos plantas que estaban fuera de la lista de establecimientos habilitados, además de revisar predios vinculados a problemas de residuos y otros aspectos sanitarios.
La visita todavía no estaba confirmada a comienzo de semana. Se manejaban como posibilidades el final de octubre o el comienzo de noviembre, aunque el proceso posterior incluiría la elaboración y evaluación de los informes correspondientes.
En paralelo, anunció que la planta de Salto tenía prevista la reactivación de sus actividades una vez finalizada la licencia del personal, mientras se completaban algunos cambios operativos en la planta de Tacuarembó.
“Nuestra intención es, en la medida en que las relaciones de precio y la oferta se recompongan, volver al trabajo con todas las plantas, ojalá que con la habilitación de China”, expresó.
La reactivación de la actividad industrial dependerá, por tanto, de la evolución de las condiciones comerciales, la disponibilidad de ganado y las perspectivas sanitarias.
Residuos veterinarios: una amenaza que requiere coordinación
La entrevista también profundizó en uno de los asuntos sanitarios que más atención generan en la cadena cárnica: la presencia de residuos de medicamentos veterinarios por encima de los límites permitidos en los mercados de destino.
Secco consideró que se trata de un riesgo permanente para cualquier país exportador y recordó que Uruguay no es el único que enfrenta dificultades de este tipo. Mencionó que Brasil y Australia también han tenido situaciones vinculadas a residuos.
Explicó que los requisitos varían entre los destinos comerciales, tanto por las sustancias controladas como por los límites máximos admitidos. Por esa razón, sostuvo que la prevención debe comenzar en el establecimiento ganadero, con un manejo adecuado de los tratamientos, las dosis y los tiempos de espera.
En relación con la garrapata, advirtió que los problemas pueden surgir por la utilización incorrecta de productos, las sobredosificaciones, el empleo de principios activos no autorizados o la falta de información sobre los tratamientos previos de los animales.
Aclaró que no existe una incompatibilidad entre producir carne de calidad y cumplir con las exigencias sanitarias internacionales, siempre que se realicen correctamente los procedimientos veterinarios.
También señaló que la situación de algunos establecimientos con problemas recurrentes de garrapata requiere un abordaje específico, con apoyo técnico y medidas de control adaptadas a cada predio.
Para el CEO de MBRF Uruguay, el país debe combinar la aplicación efectiva de la normativa con el acompañamiento a los productores que enfrentan dificultades para controlar la parasitosis.
“Uruguay tiene una muy buena ley de garrapata. El tema es que hay que hacerla cumplir”, afirmó, retomando una reflexión que atribuyó a referentes del sector.
Una responsabilidad compartida entre el sector público y el privado
Secco insistió en que el control de los residuos y la prevención de problemas sanitarios no pueden quedar exclusivamente en manos de los organismos oficiales ni de los productores.
Consideró imprescindible una coordinación estrecha entre productores, veterinarios, industria e instituciones públicas para evitar que situaciones puntuales terminen afectando el acceso a los mercados internacionales.
En ese sentido, advirtió que las exigencias sanitarias y las barreras comerciales pueden surgir en cualquier momento, por lo que Uruguay debe anticiparse a los problemas y fortalecer sus sistemas de control.
“Las barreras para el comercio pueden venir de cualquier lado”, señaló.
A su entender, además de fiscalizar, es necesario brindar herramientas y asesoramiento a los productores que enfrentan problemas sanitarios, para evitar decisiones improvisadas que puedan agravar la situación, concluyó.





