
Otto Fernández: “La ganadería uruguaya atraviesa uno de sus mejores momentos productivos”
1 de julio de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) celebró esta semana su 60º aniversario, consolidándose como una de las instituciones más influyentes en el desarrollo de la producción ovina del país. En ese marco, su presidente, Alfredo Fros, repasó la evolución del organismo, destacó los principales aportes realizados al sector y analizó los desafíos que enfrenta la ovinocultura uruguaya.
Fros recordó que las celebraciones incluyeron reconocimientos en el Parlamento, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, además de una instancia interna realizada el pasado 3 de mayo, fecha de creación de la institución. En el acto central participaron expresidentes del SUL, quienes compartieron las experiencias vividas durante sus respectivas gestiones y los desafíos que enfrentó el rubro ovino en cada etapa.
“Fue una forma muy rica de recorrer la historia, porque cada presidente contó desde su experiencia el momento que le tocó vivir y las prioridades que tuvo la institución en cada época”, señaló.
Una institución que evolucionó junto al ovino
El presidente del SUL destacó que el organismo nació por iniciativa de los propios productores ovinos, quienes decidieron financiar una institución especializada para impulsar el desarrollo del sector.
“Ese es uno de los grandes valores del SUL. Se creó por decisión de los productores y ha sabido adaptarse permanentemente a los cambios que vivió la producción ovina del Uruguay”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que la institución fue protagonista en la mejora genética del rodeo nacional, primero mediante la formación de técnicos especializados y posteriormente incorporando herramientas objetivas de selección, como el flock testing, las evaluaciones genéticas poblacionales (EPD) y, actualmente, el desarrollo de programas basados en genómica.
“Hoy Uruguay es un ejemplo para muchos países de América en materia de mejoramiento genético ovino”, sostuvo.
Laboratorio de referencia y capacitación
Otro de los pilares históricos del SUL ha sido el laboratorio de lanas, considerado un referente regional por la calidad de sus análisis y certificaciones.
Fros explicó que el organismo ha incorporado permanentemente tecnología de última generación para medir diámetro, color y otras características de la fibra, convirtiéndose incluso en un centro de referencia para países vecinos que remiten muestras para su análisis.
Además, destacó el fuerte trabajo realizado durante décadas en capacitación de esquiladores, clasificadores, acondicionadores, técnicos y productores.
“Los esquiladores uruguayos son reconocidos internacionalmente. Compiten, ganan concursos y trabajan en distintos países gracias al nivel de formación que recibieron”, expresó.
También subrayó el impacto social de esa capacitación, ya que genera empleo calificado y dinamiza numerosas localidades del interior profundo.
Del ovino lanero al ovino productor de carne
Fros recordó que el país pasó de ser un sistema predominantemente lanero a uno donde la producción de carne ovina adquirió un protagonismo creciente.
En ese proceso destacó iniciativas como el programa Cordero Pesado, que permitió posicionar un producto diferenciado en los mercados internacionales, además del permanente trabajo en acondicionamiento de lanas y certificación de calidad.
Actualmente, señaló, el SUL trabaja con una visión integral del rubro ovino, promoviendo tanto la producción de lana como de carne e incluso comenzando a desarrollar nuevas alternativas vinculadas a la producción de leche ovina y elaboración de quesos.
Asimismo, resaltó que la institución viene incorporando conceptos vinculados al bienestar animal, la sostenibilidad, el manejo de pastizales naturales y las exigencias de los consumidores internacionales.
Recuperar el stock, el gran objetivo
Consultado sobre la fuerte caída del stock ovino, que pasó de más de 26 millones de cabezas hace tres décadas a menos de cinco millones en la actualidad, Fros reconoció que sigue siendo el principal desafío del sector.
Recordó que, tras varios años de relativa estabilidad en torno a los seis millones de ovinos, el último relevamiento volvió a mostrar una reducción, ubicando el stock por debajo de los cinco millones.
Sin embargo, manifestó optimismo respecto al escenario actual. Según explicó, existen señales alentadoras surgidas de las encuestas realizadas por la institución, entre ellas una mayor retención de vientres, incremento del encarnerado y una firme demanda por reproductores.
A ello se suma un mercado internacional con precios históricamente altos tanto para la lana como para la carne ovina y una demanda que continúa siendo superior a la oferta disponible.
“Visualizamos que este puede ser el punto de inflexión para comenzar a recuperar el stock. Hay una demanda muy fuerte de corderos y de ovejas, y contamos con toda la tecnología desarrollada durante años para aumentar la producción”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el desafío inmediato será maximizar la supervivencia de los corderos nacidos durante esta parición, aplicando todas las herramientas tecnológicas disponibles y acompañando muy de cerca la evolución climática.
“Este es el momento para crecer. Tenemos mercados muy firmes, tecnología disponible y productores apostando nuevamente al ovino. Ahora necesitamos que el clima también acompañe”, concluyó.
Foto: SUL





