
Fuerte demanda mantuvo valores en Pantalla Uruguay con 96% de colocación
28 de marzo de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
El pasado 23 de marzo se conmemoró el Día Meteorológico Mundial, una fecha que recuerda la creación de la Organización Meteorológica Mundial en 1950. En ese marco, el meteorólogo uruguayo Mario Bidegain analizó el rol creciente de la meteorología en la vida cotidiana y, especialmente, en el sector agropecuario.
“El objetivo de esta fecha es destacar el trabajo de los servicios meteorológicos nacionales y la importancia de la información climática a nivel global”, explicó.
Clima y producción: una relación cada vez más estrecha
Bidegain fue enfático al señalar que la meteorología es hoy “extremadamente relevante” para la toma de decisiones en el agro. Las variaciones en precipitaciones, temperaturas y vientos tienen impacto directo en los rendimientos productivos.
En ese sentido, recordó que la última campaña de verano se vio fuertemente afectada por la falta de lluvias en el sur del país, especialmente en la principal zona agrícola del suroeste. En contrapartida, el norte presentó un escenario muy distinto, con abundantes precipitaciones.
“El comportamiento de las lluvias no es uniforme y eso incide directamente en los resultados productivos”, indicó.
Además, advirtió sobre los efectos de las olas de calor y frío, tanto en la producción como en la salud humana. “Lo que más impacta es la sucesión de días extremos, no solo un evento aislado”, señaló.
Cambio climático: más lluvias en el norte y mayor temperatura
Consultado sobre si estos eventos serán cada vez más frecuentes, Bidegain explicó que los escenarios de cambio climático proyectan tendencias claras para Uruguay.
Según detalló, se espera un aumento de las precipitaciones en el norte y noreste del país, especialmente en zonas fronterizas con Brasil, mientras que el sur mantendría niveles similares o incluso levemente inferiores a los actuales.
En paralelo, las temperaturas seguirán en aumento, con mayor intensidad en el norte. “El sur tiene una moderación natural por la cercanía al Río de la Plata y el océano Atlántico”, explicó.
Pronósticos: más precisos, pero con cautela
El meteorólogo destacó la mejora sustancial en la calidad de los pronósticos en las últimas décadas.
“Hoy un pronóstico a 48 o 72 horas es altamente confiable. Hace 30 años no era así”, afirmó. Sin embargo, aclaró que la precisión disminuye a medida que se extiende el plazo.
También advirtió sobre la multiplicidad de fuentes disponibles: “Hay información de muy buena calidad, pero también otras no tanto. El usuario debe saber elegir”.
En ese sentido, recomendó priorizar servicios oficiales como el Instituto Uruguayo de Meteorología, así como organismos de referencia regional e internacional.
Riesgos climáticos y seguros: una herramienta clave
Bidegain fue contundente respecto a la necesidad de incorporar herramientas de cobertura ante eventos extremos.
“El productor que no utiliza seguros está totalmente expuesto a la variabilidad climática”, afirmó.
Recordó episodios recientes de tormentas severas que provocaron importantes daños en cultivos e infraestructura, subrayando que muchos de estos fenómenos no pueden preverse con suficiente anticipación.
“Podemos alertar con media hora o una hora, pero eso no permite proteger un cultivo. Por eso el seguro es fundamental”, sostuvo.
Lo que viene: fin de La Niña y posible regreso de El Niño
En cuanto al escenario climático global, indicó que Uruguay está saliendo de una fase de La Niña, responsable del déficit hídrico en el sur del país.
Actualmente se transita hacia una fase neutral, que se extendería hasta el invierno de 2026. Luego, existe alta probabilidad (alrededor del 80%) de ingresar en una fase cálida, conocida como El Niño.
“De concretarse, podríamos tener una primavera más lluviosa de lo normal, especialmente en el norte del país”, explicó, aunque aclaró que aún existe incertidumbre sobre la intensidad del fenómeno.
Semana de Turismo: veranillo y luego lluvias
Finalmente, Bidegain adelantó que la Semana de Turismo comenzará con temperaturas elevadas.
“Vamos a tener un veranillo, con máximas superiores a 30 grados desde el fin de semana hasta mitad de la próxima semana”, indicó.
Hacia el final de la semana, sin embargo, se espera el retorno de las lluvias y un descenso de temperaturas, con valores más acordes a la época del año.





