
La lana y la carne ovina en niveles récord: el ovino vuelve a ser el rubro más rentable
15 de enero de 2026
Tras más de 25 años finalmente se firmó el acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea
17 de enero de 2026Cuando un amigo se va…. queda algo más que un espacio vacío. Queda aquella sensación de rebeldía propia ante un hecho concreto, que pega directamente en nuestros mas profundos sentimientos, y que nos cuesta mucho reconocer, y más aún aceptar.
Pero esto no se da siempre, se da, cuando aquel que se nos adelantó en la partida, ha sido en toda su existencia, un ser humano especial. Se nos fue el «Gringo» Bertsch. Y Roberto fue durante toda su existencia, un hombre que se diferenció, del común de la Sociedad, por su forma muy especial de ser. En él encontramos siempre, aquellos mensajes claros de lo que era la amistad, SOLIDARIO, AMIGO, COMPRENSIVO, en definitiva, buena gente. No era artiguense por nacimiento, sino por adopción. Fundó su empresa de Negocios Rurales, formó un gran equipo de trabajo, donde en los últimos tiempos, contó con la firme participación de su hija Sofia. Su empresa fue creciendo exitosamente, no sólo en el ámbito departamental, sino a nivel nacional también. Honradez, seriedad, credibilidad, fueron los aspectos mas salientes de su accionar empresarial. Solidario en cualquier ocasión, donde nunca actuó, de acuerdo a la condición social o económica de quien necesitaba. Roberto fue así. Reaccionaba, rápida e impulsivamente ante cualquier situación, buscando siempre una solución. Cuando había que dar una mano, la suya era la primera. Tenía un hobby que le apasionaba, el automovilismo, que aún lo seguía practicando, en una de sus disciplinas. Roberto Bertsch ya no está físicamente entre nosotros, pero seguirá estando siempre presente, entre aquellos que supieron ganarse su amistad. Querido amigo. No pasaste desapercibido en la vida. Dejaste el camino señalado, para que todos quienes te han acompañado, sigan transitando por él, de la misma forma y principios, que tú lo hacías.
Hasta siempre Roberto, no te vamos a olvidar.
Claudino y Martín Ferreira Pinto




