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Con poca oferta, el mercado de reposición mantiene una sólida demanda y una marcada valorización de las categorías de calidad, en un escenario donde el productor vuelve a mostrar una clara intención de invertir y mejorar su rodeo.
Así lo señaló Francisco «Peto» Cánepa, director de la firma Rubén F. Cánepa, al analizar el comportamiento del mercado ganadero y las perspectivas para las próximas semanas.
Cánepa explicó que las lluvias registradas durante las últimas semanas permitieron una rápida recuperación de praderas, avenas y pasturas, aunque advirtió que el comportamiento climático seguirá siendo determinante.
“Poca oferta de ganado para el campo. No es que haya retención, sino que la gente que tenía que vender vendió”, explicó. Según el operador, todavía queda algún ternero por salir, pero la oferta está lejos de ser abundante, algo que además responde a la estacionalidad habitual de esta época del año.
El mercado de reposición se concentra en dos grandes momentos de oferta, otoño y primavera, mientras que la salida del invierno suele caracterizarse por una menor disponibilidad de hacienda.
En contrapartida, la demanda se mantiene firme. “Hoy no hay categoría que no esté pedida”, afirmó Cánepa, señalando que existe interés por terneros, novillos, vacas preñadas, vacas de invernada, terneras y vaquillonas.
La genética gana terreno
Uno de los aspectos destacados por el director de Cánepa es el creciente interés por la calidad genética.
La diferencia de valores entre los distintos tipos de ganado es cada vez más marcada y, según explicó, los compradores están dispuestos a pagar por animales que permitan mejorar los rodeos.
“Cada vez la genética toma más fuerza, más impulso. Vemos que todos los productores están con mucha intención de mejorar”, señaló.
Esta tendencia también está modificando el perfil de los invernadores. Productores tradicionalmente dedicados exclusivamente al engorde de novillos están comenzando a incorporar hembras a sus negocios, aprovechando los valores de terneras y vaquillonas y las posibilidades que ofrecen determinados sistemas productivos.
A esto se suma la incidencia de la exportación de ganado en pie, que Cánepa considera un elemento importante para establecer un piso de precios dentro de la cadena.
El problema de la financiación
El consignatario salteño planteó, sin embargo, que existe un elemento que limita todavía más el potencial de determinadas categorías: la financiación.
A su entender, los vientres preñados y las vacas para entorar podrían alcanzar valores todavía superiores si existieran herramientas financieras adecuadas para acompañar la inversión.
“Hay categorías que no valen más porque no hay un nivel de financiación o de crédito apropiado a lo que es el momento”, sostuvo.
Cánepa entiende que el escenario productivo permitiría una recuperación rápida de las dotaciones, especialmente en el norte del país, donde los campos han mantenido una buena disponibilidad de forraje.
“Donde ese productor acceda a un crédito con vientres preñados o con vacas para entorar, valdrían tal vez bastante más, porque ahí sí la carrera por ese tipo de ganados es enorme”, afirmó.
El gordo mantiene valores firmes
En el mercado de hacienda gorda también se mantiene una fuerte demanda industrial, con una oferta relativamente escasa y animales que están llegando a planta con buenos grados de terminación.
Según Cánepa, el novillo pesado y bien terminado se está negociando en el entorno de US$ 5,80 a US$ 5,90 por kilo, mientras que las vacas de buena terminación se ubican entre US$ 5,50 y US$ 5,60.
La vaquillona, por su parte, se encuentra muy cerca del valor del novillo, con referencias próximas a US$ 5,70 por kilo.
El operador destacó además el cambio en el manejo de los ganados. La utilización de suplementación y sistemas de engorde más eficientes permite acelerar la ganancia de kilos y alcanzar mejores niveles de terminación.
En ese contexto, entiende que ya no resulta conveniente sacar animales con una terminación insuficiente simplemente para liberar campo.
“Los ganados bien pagos justamente son los que están con buena terminación”, afirmó.
Un escenario internacional favorable
Cánepa también puso el mercado en el contexto internacional y consideró que el actual ciclo de precios de la carne presenta fundamentos diferentes a los registrados en otros períodos de fuerte valorización.
Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Paraguay y Argentina muestran también referencias firmes, configurando un escenario internacional que sostiene los valores.
“Estamos frente a un contexto internacional muy bueno y creo que no escapamos al momento”, resumió.
La diferencia con otros ciclos, según explicó, es que actualmente la firmeza no aparece exclusivamente como consecuencia de un fenómeno puntual, sino que responde a un mercado internacional de la carne que continúa mostrando fortaleza.
Plaza Rural prepara un gran volumen
Cánepa adelantó que el próximo Plaza Rural podría concentrarse en unos 12.000 vacunos, aunque la cifra definitiva se conocerá al comienzo de la próxima semana.
La firma participará con una oferta que incluirá distintas categorías, entre ellas terneros, novillitos, vaquillonas, vientres preñados y destacados lotes de reposición.
El cierre de inscripciones está previsto para el lunes, cuando se conocerá la cantidad definitiva de animales que integrarán el remate.
Una zafra de reproductores exigente y selectiva
De cara a la próxima zafra de reproductores, Cánepa anticipó un escenario particularmente atractivo para las cabañas, aunque también marcado por una mayor exigencia de los compradores.
La evolución genética alcanzada por las cabañas obliga a mantener el nivel y continuar avanzando.
“Va a ser una zafra muy buena, pero también muy selectiva”, sostuvo.
El operador prevé incluso la posibilidad de picos de precios importantes, aunque entiende que detrás de esos valores existirá una exigencia cada vez mayor hacia las cabañas.





