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El sector ovino atraviesa un momento que muchos operadores y técnicos comienzan a definir como un posible cambio de ciclo. Las señales de mercado, sumadas al contexto internacional, están generando un escenario que vuelve a despertar expectativas en la producción.
De acuerdo a lo analizado por el rematador Daniel Dutra, director de Escritorio Dutra, hoy se observa una mejora clara tanto en los valores de la lana como en la carne ovina, con especial destaque en esta última, que viene mostrando una recuperación sostenida en la demanda y en los precios.
Un contexto internacional que favorece
Uno de los factores que explican este nuevo escenario es la caída del stock ovino a nivel mundial, lo que genera menor oferta global y mejores condiciones comerciales para los países productores.
En ese marco, según Dutra, Uruguay aparece con margen para recomponer rodeos. Actualmente el país se ubica por debajo de los cinco millones de ovinos, muy lejos de los niveles históricos que llegaron a rondar los 25 millones de cabezas.
Si bien nadie proyecta volver a esos números, dentro del sector se entiende que existe espacio para crecer e incluso duplicar el stock actual si las condiciones comerciales y climáticas acompañan.
Mejores precios, más interés productivo
El fortalecimiento de los valores está generando un cambio en el ánimo del productor. Hoy se observa mayor interés por poblar campos, incluso en zonas donde en los últimos años el rubro había retrocedido frente a otras producciones, destacó el operador.
También se registra movimiento en arrendamientos con destino ovino, especialmente en el norte del país, donde varios productores buscan aprovechar el buen momento del negocio.
Una ecuación clara: poca oferta y mucha demanda
Actualmente el mercado muestra una característica marcada: escasez de oferta frente a una demanda activa, tanto en negocios particulares como en operaciones comerciales formales.
Para Dutra, sí este escenario si se mantiene en el tiempo, podría consolidar una nueva etapa para el rubro, donde la mejora en los precios permita compensar otros desafíos estructurales que enfrenta la producción ovina.
Más allá del mercado, el clima sigue siendo determinante. Un buen régimen de lluvias y condiciones forrajeras favorables serán claves para que el sector pueda capitalizar este momento, añadió.
La combinación de precios firmes, demanda sostenida y condiciones productivas adecuadas podría marcar una zafra con un tono distinto al de los últimos años y la esperanza de un futuro más prometedor para el sector, que como otros, no la ha pasado bien.





