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23 de septiembre de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este lunes que Uruguay autorizó a su país a utilizar parte del excedente de la cuota de exportación de carne bovina uruguaya destinada a China. Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación oficial de las autoridades chinas que habilite ese mecanismo, por lo que el anuncio todavía requiere el aval de Beijing para hacerse efectivo.
Lula realizó la afirmación luego de mantener un encuentro bilateral con el presidente Yamandú Orsi en Nueva York, en el marco de la semana de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas. A través de sus redes sociales, el mandatario brasileño agradeció a Uruguay por la supuesta autorización para utilizar “el excedente de la cuota uruguaya de exportación de carne bovina a China”.
La situación, sin embargo, es más compleja. La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, explicó que Brasil y Australia habían solicitado meses atrás acceder a parte del volumen de la cuota uruguaya que no será utilizado durante 2026. Uruguay aceptó plantear esa posibilidad ante las autoridades chinas, pero la decisión final corresponde exclusivamente a China, país que administra y asigna las cuotas.
La diferencia entre ambas posiciones resulta clave: mientras Lula habló de una autorización concedida a Brasil, desde Uruguay se señaló que el gobierno aceptó avanzar en la gestión ante China, pero que todavía debe existir una definición de las autoridades de ese país.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, que se encuentra en Roma participando de actividades de la FAO, manifestó a Búsqueda que no estaba al tanto del anuncio y calificó la situación como “una novedad”.
Una cuota uruguaya con saldo disponible
China estableció para Uruguay una cuota de 324.000 toneladas de carne bovina para 2026, con un arancel del 12%. Los embarques que superan el volumen asignado quedan alcanzados por una tarifa adicional del 55%, lo que eleva significativamente el costo de acceso al mercado chino.
De acuerdo con los datos manejados por las autoridades uruguayas, hasta el momento se ha utilizado una proporción relativamente baja de ese cupo. Csukasi señaló que Uruguay llevaba ocupado alrededor del 31% de la cuota y que, aun si se habilitara la utilización de parte del saldo por Brasil y Australia, quedarían toneladas disponibles para la industria uruguaya.
La discusión surge luego de que Brasil alcanzara su propia cuota de exportación a China para 2026. El cupo brasileño fue establecido en aproximadamente 1,106 millones de toneladas, y una vez superado ese volumen los embarques quedan sometidos al arancel adicional del 55%.
El punto que todavía debe resolver China
La principal incógnita es cómo podría instrumentarse el eventual traslado o utilización del saldo uruguayo, debido a que el sistema establecido por China contempla cuotas diferenciadas para cada país proveedor.
Por eso, la eventual autorización de Uruguay no resulta suficiente por sí sola. Para que frigoríficos brasileños puedan utilizar efectivamente parte del saldo uruguayo será necesario que las autoridades chinas acepten el mecanismo. Hasta el cierre de esta información no se conocía una comunicación oficial del Ministerio de Comercio de China, de la Administración General de Aduanas de China ni de la Embajada china que confirmara el acuerdo.
El episodio abre, además, una discusión relevante para Uruguay: cómo administrar una cuota que, en un contexto de altos precios internacionales y cambios en los destinos de exportación, podría no ser utilizada completamente durante este año, sin comprometer el acceso futuro del país al mercado chino.
Desde Cancillería se ha señalado que la eventual cesión se refiere únicamente a una parte del volumen que no será utilizado en 2026 y que no comprometería la cuota que China asigne a Uruguay en los próximos años.
Foto: Andre Borges/EPA





