
Los Merino de Los Manantiales promediaron US$ 1.217 en Salto
23 de febrero de 2026
Mercado firme y buenas perspectivas rumbo al remate 308 de Pantalla Uruguay
24 de febrero de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
Las lluvias registradas en las últimas horas en el norte del país generan, para muchos técnicos y productores, la tranquilidad y gran optimismo en el inicio de una nueva zafra de pasturas que se presenta con expectativas renovadas. En un contexto de valores históricamente interesantes para la hacienda y mayor solidez en el mercado internacional de la carne, la apuesta a invertir “porteras adentro” comienza a ganar fuerza.
Así lo expresó el ingeniero Andrés Bourdin, integrante del equipo técnico de Timac Agro del norte, quien analizó el momento productivo y las decisiones que, a su juicio, pueden marcar la diferencia en términos de rentabilidad.
“Volvieron las lluvias con unos niveles bien interesantes en la zona, lo cual me parece que es un buen inicio a la temporada de siembra de pasturas que se está avecinando”, señaló. Para Bourdin, el clima acompaña y el contexto de precios también genera un escenario propicio para que el productor piense en intensificar.
Un mercado más sólido que en 2022
El técnico remarcó que hoy el negocio ganadero presenta una estructura más firme que en momentos de fuerte volatilidad como los vividos en 2022.
“Estamos afirmando la teoría de que debería haber algo más de inversión en el sector”, sostuvo, y agregó que existen “indicadores de analistas que estudian los mercados internacionales de la carne” que brindan cierta seguridad de continuidad en los valores.
En ese sentido, recordó que en septiembre de 2022 el precio de la carne se desplomó “más de un 30% o 40%” en un escenario de fuerte dependencia del mercado chino. “Hoy no estamos con ese panorama. Tenemos un mercado mucho más diversificado”, afirmó.
Además, señaló que los grandes productores de carne como Estados Unidos y Brasil aún atraviesan procesos de recomposición de stock que demandarán mucho tiempo. “Podemos concluir que esto se va a mantener por un mediano o largo plazo si no se dan condiciones extraordinarias a nivel mundial. No es tan volátil como fue ese 2022”, enfatizó.
Fósforo: la gran limitante del basalto
De cara a la implantación de praderas y verdeos, Bourdin fue categórico respecto a las principales restricciones productivas del norte.
“En los suelos de Basalto, tanto profundo como superficial, la principal limitante hoy son los niveles bajos de fósforo”, explicó. Según detalló, existen chacras con valores de cuatro partes por millón cuando, para expresar el potencial genético de las semillas actuales, deberían manejarse niveles superiores a diez.
“No estoy descubriendo la pólvora, es algo que se sabe desde hace años. Pero cuando uno releva datos de la zona, confirma que seguimos fertilizando con niveles muy bajos”, indicó.
El ingeniero insistió en que las pasturas deben manejarse como un cultivo. “Entiendo que el manejo tiene que ser para que una pastura sea de alta productividad. Tenemos que saber de qué partimos, hacer un análisis de suelo, interpretarlo adecuadamente y agregar lo que realmente precisa ese cultivo”, afirmó.
Desde Timac Agro trabajan con diagnóstico y recomendación técnica ajustada, asumiendo la interpretación de los análisis de suelo sin costo adicional más allá del laboratorio.
Tecnología para mejorar la eficiencia del fósforo
Bourdin explicó que uno de los principales problemas del basalto es la alta fijación de fósforo por el contenido de arcillas. “Entre 40% y 70% del fósforo convencional puede ser retenido, dependiendo del suelo”, advirtió.
Frente a ello, destacó el uso del «Top Phos», una tecnología con fósforo protegido, que busca evitar la fuerte retención y mantener el nutriente disponible para la planta. “La clave es que esa unidad de fósforo que aplicás tenga la máxima protección frente a los agentes retenedores y esté disponible realmente para la pastura”, señaló.
Incluso afirmó que, al momento de hacer números, “hoy estamos haciendo correcciones de fósforo a precios inferiores a lo que sería levantar niveles con fertilizantes tradicionales”, en una relación precio-eficiencia que calificó como favorable.
Recría: la importancia del margen incremental
Más allá de la siembra, Bourdin también puso el foco en el manejo de campos con forraje acumulado, donde la calidad puede ser un factor limitante en la recría.
“Sabemos que estamos con una reposición cara y que hay campos con volúmenes importantes de forraje, pero de menor calidad”, explicó. En ese contexto, recomendó comenzar en breve con suplementación estratégica para maximizar las ganancias.
Según detalló, la incorporación de bloques multinutricionales como el Mercobloc (latón), permite mejorar la digestibilidad de la fibra y aumentar las ganancias de peso. “Un ternero que normalmente ganaría 150 o 200 gramos puede pasar a ganar 350 o 400 gramos con la adición del latón multinutricional”, aseguró.
Para el técnico, la clave está en el “margen incremental”. “Seguramente si tenes un campo con abundante pasto, hoy, sin suplementar, quizás igual estás ganando 100 o 200 gramos diarios. Pero si podés generar 150 o 200 gramos más por día, ese diferencial hoy, con el valor del ganado, termina siendo doblemente más rentable”, sostuvo.
Además, valoró la versatilidad de estos productos, que permiten regular el consumo y colocarse en distintos puntos del campo, facilitando el manejo y el consumo de los animales.
Decisiones porteras adentro
En un año que recién comienza pero que ya muestra señales claras para el sector, Bourdin llamó a aprovechar el momento.
“Estamos en una época muy importante para la toma de decisiones tranqueras adentro”, afirmó. Y concluyó: “Nuestra venta es 100% técnica. La base por la cual ofrecemos los productos son datos. Tenemos una base de resultados a nivel país que valida lo que planteamos”.
Con lluvias oportunas, precios firmes y herramientas técnicas disponibles, el norte ganadero se prepara para una zafra de pasturas que puede transformarse en un nuevo escalón de productividad para el sistema.
Nota:





