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3 de septiembre de 2026
Febrac cuestiona la demora del gobierno brasileño ante la suspensión europea y advierte por un posible efecto en otros mercados
4 de septiembre de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
La Unión Europea suspenderá desde este jueves 3 de septiembre las importaciones de carne y otros productos de origen animal procedentes de Brasil, luego de que el país sudamericano no lograra presentar las garantías suficientes para demostrar el cumplimiento de las normas comunitarias vinculadas al uso de sustancias antimicrobianas en la producción animal.
La decisión, confirmada por la Comisión Europea, alcanza a las exportaciones brasileñas de carne vacuna y aviar, además de otros productos de origen animal. El principal fundamento está relacionado con las exigencias europeas respecto al uso de antimicrobianos, en particular aquellos utilizados para promover el crecimiento o mejorar la productividad de los animales.
La normativa comunitaria establece restricciones estrictas sobre estas sustancias, incluyendo la prohibición de utilizar en animales determinados antimicrobianos considerados fundamentales para el tratamiento de enfermedades en humanos.
El bloque europeo había anunciado en mayo la exclusión de Brasil de la lista de países considerados compatibles con estas exigencias sanitarias, pero la suspensión efectiva de las importaciones comenzará este jueves, al no haberse recibido las garantías requeridas por parte de las autoridades brasileñas.La Federación Brasileña de Asociaciones de Criadores de Animales de Raza (Febrac) manifestó su “extrema preocupación” ante el inicio del embargo y cuestionó la demora de las autoridades brasileñas en adecuar la legislación y los sistemas de fiscalización a las exigencias establecidas por el mercado europeo.
El tema adquiere especial relevancia para el Mercosur, ya que mientras Brasil pierde temporalmente el acceso a este mercado, Argentina, Uruguay y Paraguay lograron adecuar sus normativas y mantener sus exportaciones hacia la Unión Europea.
Un proceso que comenzó en 2023
Según recordó Febrac, el proceso iniciado por la Unión Europea no es reciente. En mayo de 2023, el bloque europeo emitió el Reglamento Delegado 905/2023, estableciendo nuevas condiciones vinculadas al uso de antimicrobianos en animales destinados a la producción de alimentos.
La normativa contemplaba un período de adaptación que se extendía hasta septiembre de 2026, otorgando más de tres años para que los países proveedores adecuaran sus legislaciones y sistemas de control.
Los países integrantes del Mercosur tuvieron que adaptar sus normativas para responder a estas nuevas exigencias. Argentina, Uruguay y Paraguay realizaron los ajustes correspondientes y lograron mantener su habilitación para continuar abasteciendo al mercado europeo.
Brasil, sin embargo, no logró completar a tiempo los procedimientos necesarios para garantizar el cumplimiento de las nuevas condiciones exigidas por la Unión Europea.
Críticas a la demora del gobierno brasileño
La principal crítica de Febrac apunta a la respuesta del Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil (Mapa).
La entidad considera que hubo una demora significativa en la readecuación de los mecanismos de fiscalización y en la orientación a los productores para cumplir con las exigencias del mercado europeo.
De acuerdo con el comunicado de Febrac, los plazos reflejan con claridad la lentitud del proceso. La entidad señala que recién dos días después de emitirse el comunicado de exclusión de Brasil, en mayo de este año, el Mapa publicó una resolución prohibiendo el uso de los antimicrobianos cuestionados por la Unión Europea.
Posteriormente, durante el mes siguiente, se emitió la normativa que homologó un protocolo de certificación para bovinos libres de los antimicrobianos prohibidos por el bloque europeo.
Para la Federación, estas decisiones llegaron tarde y no permitieron completar en tiempo y forma todos los procedimientos necesarios para garantizar la continuidad de las exportaciones.
Un mercado que representa el 8%, pero con influencia internacional
Desde Febrac señalaron que, si bien la Unión Europea importa aproximadamente el 8% de la proteína bovina producida en Brasil, la preocupación trasciende el volumen comercial directo.
La entidad advirtió que las decisiones sanitarias adoptadas por la Unión Europea pueden convertirse en una referencia para otros mercados internacionales.
Ese es uno de los principales temores del sector brasileño. La pérdida del mercado europeo no solo representa una reducción de las posibilidades comerciales, sino que podría generar un efecto de referencia para otros países compradores que también comiencen a exigir certificaciones o condiciones similares.
La Unión Europea se caracteriza por contar con algunas de las normativas sanitarias y ambientales más exigentes del mundo, por lo que sus decisiones suelen ser observadas con atención por otros mercados.
El impacto para la producción de Rio Grande do Sul
La situación genera además una preocupación especial entre los productores de Rio Grande do Sul.
Febrac sostiene que el sector productivo de RS resulta doblemente afectado, ya que pierde competitividad internacional y termina siendo alcanzado por una medida que, según la entidad, no refleja necesariamente la realidad de los sistemas productivos de la región.
La Federación destacó que la carne producida en Rio Grande do Sul cuenta con reconocimiento internacional y proviene, en gran medida, de sistemas de producción ganadera a campo.
Según señaló la entidad, una parte importante de la producción riograndense se desarrolla bajo sistemas extensivos y sin utilización de los antimicrobianos cuestionados por la Unión Europea.
Sin embargo, la suspensión afecta al país en su conjunto, sin diferenciar los sistemas productivos o las regiones que eventualmente puedan cumplir con los requisitos establecidos por el mercado europeo.
Uruguay mantiene su acceso al mercado europeo
Para Uruguay, la situación presenta un escenario diferente.
El país logró adecuar su normativa a las nuevas disposiciones de la Unión Europea y mantiene la habilitación para continuar exportando productos hacia ese destino.
La situación vuelve a poner en valor los sistemas de control, trazabilidad y certificación sanitaria que Uruguay ha desarrollado durante las últimas décadas para acceder a los mercados de mayor exigencia.
Argentina y Paraguay también realizaron las adecuaciones necesarias, manteniendo el acceso al mercado europeo.
La diferencia entre la situación brasileña y la del resto de los países del Mercosur podría generar cambios en la dinámica comercial regional, especialmente si la suspensión se prolonga.
Una posible oportunidad para otros proveedores
La salida temporal de Brasil del mercado europeo abre interrogantes sobre la respuesta de los importadores y sobre la capacidad de otros países proveedores para cubrir una eventual reducción de la oferta.
Para Uruguay, como exportador de carne vacuna de alto valor y proveedor histórico de la Unión Europea, el escenario puede generar oportunidades comerciales.
Sin embargo, el eventual beneficio dependerá de varios factores, entre ellos la disponibilidad de ganado, la capacidad de aumentar las exportaciones, la utilización de las diferentes cuotas y la evolución de la demanda europea.
También será necesario observar cómo reaccionan otros proveedores y si la suspensión genera un incremento real de la demanda por carne de países como Uruguay, Argentina y Paraguay.
La preocupación por el efecto internacional
El principal desafío para Brasil será ahora recuperar la confianza de las autoridades europeas y demostrar que sus sistemas de producción y certificación cumplen con las nuevas exigencias.
Febrac espera que la situación pueda resolverse rápidamente y reclamó mayor agilidad por parte de las autoridades responsables de crear y aplicar las normativas vinculadas al uso de antimicrobianos.
La entidad manifestó además su solidaridad con los productores brasileños y advirtió sobre las consecuencias que puede tener la suspensión para la competitividad del sector.
Más allá del impacto inmediato sobre las exportaciones brasileñas, la situación deja una señal para toda la región.
Foto: agrolatam





