
Plaza Rural colocó el 98,39% de la oferta en su remate especial Plaza Angus
15 de mayo de 2026Por Martín Ferreira Pinto @tinchoferreirapinto
En una jornada especial de trabajo y celebración, el presidente de Zambrano y Cía, Gerardo Zambrano Antón, repasó junto a Actualidad Agropecuaria los 37 años de trayectoria de la firma, en una charla cargada de recuerdos, reflexiones sobre el presente del país y una fuerte valoración del trabajo en equipo y el recambio generacional.
“Festejar trabajando creo que es el mejor festejo”, resumió Zambrano, quien destacó la incorporación de sus hijos a la empresa y el crecimiento sostenido de la firma en distintas áreas del negocio agropecuario e inmobiliario.
“Arrancamos hace 37 años como un desafío personal, después de trabajar muchos años en Victorica. Con cosas buenas, regulares y malas, como pasa en la vida, logramos consolidar una empresa familiar donde hoy mis hijos tienen un rol fundamental”, expresó.
Gerardo recordó que el crecimiento se dio apostando siempre al servicio y a la diversificación. “Más que consignatarios o comisionistas, nos definimos desde el primer día como una empresa nacional de servicios agropecuarios. Uno puede cobrar honorarios de acuerdo al servicio que brinda y nosotros siempre buscamos la excelencia dentro de lo posible”, señaló.
Actualmente la empresa cuenta con más de 50 personas trabajando en Montevideo y más de 200 vinculadas de forma directa e indirecta en todo el país.
“Lo único permanente es el cambio”
Durante la entrevista, Zambrano repasó los profundos cambios que atravesó el agro uruguayo en las últimas décadas y destacó el papel que tuvo en la creación y consolidación de los remates por pantalla.
“Yo fui el primer presidente de Plaza Rural durante cinco años. Cuando vi la primera experiencia de remates virtuales me di cuenta enseguida de que era una herramienta que iba a funcionar. Y vaya si funcionó”, recordó.
También evocó los tiempos de los remates laneros y los inicios de los negocios en el Prado, comparándolos con la actualidad. “Pasar de los galpones a hoteles como el Sheraton parecía una locura en aquel momento, pero había que modernizarse y brindarle comodidad a la gente”, sostuvo.
Para Zambrano, la clave de la permanencia ha sido mantener la capacidad de adaptación. “Lo único permanente es el cambio. Hay que tener la cabeza abierta y estar atentos a todo lo que viene, incluso a herramientas nuevas como la inteligencia artificial”, afirmó.
La visión sobre el país y el gobierno
Consultado sobre la situación actual del Uruguay y las expectativas hacia el gobierno, el empresario sostuvo que el país continúa siendo caro para producir y vivir.
“Tenemos burocracia y muchas dificultades estructurales. Hoy quizás el buen precio del ganado tapa algunos problemas, pero siguen estando”, dijo.
Si bien reconoció buenas intenciones en algunos integrantes del gobierno, señaló que existen tensiones internas que dificultan avanzar en reformas profundas. “No veo grandes cambios en el corto plazo. Vamos a tener que convivir con un país caro y seguir apostando a la calidad de nuestros productos y a los mercados internacionales”, expresó.
Del técnico rural al liderazgo empresarial
En otro tramo de la conversación, Zambrano recordó sus comienzos en Salto, donde cursó la carrera de técnico rural.
“Me gustaba el campo, aunque no tenía ninguna vinculación con el sector. Ahí empezó todo. Después trabajé en el campo y más adelante encontré en la actividad comercial vinculada al agro mi verdadera motivación”, contó.
“Cuando uno hace lo que le gusta, trabajar no pesa. Yo siempre digo: hago lo que me gusta y encima gano plata. Es el sueño del pibe”, agregó entre risas.
Finalmente, destacó el valor humano de la empresa y el compromiso del equipo que lo acompaña desde hace años.
“Nada se hace solo. Ni yo, ni mi familia, ni mis hijos podríamos hacer esto sin un equipo comprometido que siente la empresa como parte de su familia”, concluyó.
Nota Gerardo Zambrano:





