
En diciembre cayó el valor del Novillo Tipo pese al sostén del mercado interno
18 de enero de 2026
Otto Fernández Nystrom destacó un mercado firme y expectativas positivas para 2026
18 de enero de 2026Por Martín Ferreira Pinto
El mercado internacional de la lana inició 2026 con señales muy firmes, alcanzando valores que no se observaban desde mediados de 2021. La combinación de escasez de oferta global y una demanda activa está marcando un arranque de año sólido, que ya comienza a repercutir en el mercado interno.
Así lo señaló Josefina Sanguinetti, referente de mercados del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), al analizar el comportamiento del mercado tras la reapertura de Australia luego del receso de fin de año.
Durante la última semana, el Indicador de Mercados del Este cerró en 11,04 dólares por kilo base limpia, registrando un incremento del 8% y superando una barrera psicológica que no se alcanzaba desde junio de 2021. “Estamos viviendo uno de los arranques más sólidos de varios años para atrás”, afirmó Sanguinetti.
Falta de oferta y demanda firme
Entre los factores que explican este escenario, la referente del SUL destacó principalmente la reducción de la oferta a nivel mundial. Los principales países productores como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Uruguay, han visto disminuir sus stocks ovinos, lo que genera una menor disponibilidad de lana en toda la cadena.
A esto se suma que las fábricas, que venían trabajando con niveles de stock muy ajustados, hoy se ven obligadas a salir al mercado para asegurarse materia prima. “La demanda sigue estando, y eso es una señal muy positiva”, explicó.
Un dato relevante de la semana fue el comportamiento de los compradores, que mostraron una clara urgencia por adquirir lana tras tres semanas de receso. La competencia se concentró especialmente en el rango de 18 a 21 micras, reflejando confianza en la demanda futura y no meras compras oportunistas.
Alta colocación y expectativa por mayor oferta
La semana cerró con una oferta de 37.000 fardos, de los cuales se colocó casi el 99%, un nivel de absorción considerado excelente. Para la próxima semana, la oferta aumentará a 43.000 fardos, lo que pondrá a prueba la firmeza del mercado.
“En otros momentos, cuando la oferta superaba los 40.000 fardos, el mercado tendía a estabilizarse o incluso a corregir a la baja. Sin embargo, en las últimas semanas del año pasado eso no ocurrió, y veremos ahora si los valores logran consolidarse”, indicó Sanguinetti.
Mercado interno: expectativa y cautela
En el plano local, el mercado se mantiene relativamente tranquilo, algo habitual para esta época del año, marcada por licencias y vacaciones, y por la ausencia de referencias internacionales durante el receso australiano.
No obstante, la reciente suba internacional podría acelerar la concreción de negocios, aunque también puede generar que algunos productores prefieran esperar ante expectativas de mejores precios.
Stocks: fuerte salida en los últimos años
En cuanto a la disponibilidad de lana en manos de los productores, Sanguinetti señaló que entre agosto y diciembre se concretó una salida muy importante de volumen, abarcando prácticamente todos los tipos de lana.
Los datos de exportación lo confirman: Uruguay exportó 46 millones de kilos de lana en 2024 y 42 millones en 2025, volúmenes elevados en relación a la producción anual del país. Esto indica que se fueron liberando stocks acumulados desde fines de 2023, aunque aún puede quedar lana en manos de algunos productores.
Un aspecto destacado del último semestre fue la demanda por todos los diámetros, incluyendo lanas más gruesas, lo que permitió dar salida a categorías que en zafras anteriores tenían escasas opciones comerciales. “Hoy el productor consulta y rápidamente tiene una referencia de precio para su lana; después decide si vende o espera”, subrayó.
La próxima semana habrá dos jornadas de ventas, martes y miércoles, con actividad en los tres centros laneros, lo que permitirá seguir evaluando si este sólido comienzo de 2026 logra sostenerse en el corto plazo.



